El hombre al que YouTube acusó de plagiar… su propia canción

Paul Davids pensó que lo había visto todo sobre sistemas de derechos de autor en Youtube. Pero se equivocaba.

El ‘youtuber’ holandés suele aparecer en sus videos tocando acordes de guitarra, comparando diferentes instrumentos y enseñando técnicas musicales.

“Probablemente, como todos los ‘youtubers’ que hay por ahí, recibo de vez en cuando un email diciendo que estoy infringiendo derechos de autor del material de alguien”, explicó en un video dirigido a sus más de 625.000 suscriptores.

Pero en uno de esos mensajes, YouTube le advertía de una violación de copyright “un poquito diferente”: había infringido los derechos contra sí mismo.

“Cuando dijeron de qué canción se trataba, fue bastante chocante”, recuerda Paul.

“Alguien tomó mi pista, añadió letras y acordes de guitarra para hacer su propia melodía y la subió a YouTube. ¡Pero fui yo quien recibió el aviso de infracción de derechos de autor!”.

Paul fue acusado de plagiar su propia música. Y, lo que es peor, todo el dinero que estaba ganando gracias a ese video sería dirigido ahora a la persona que había copiado su contenido.

¿Cómo hace la gente dinero con videos de YouTube?

  • Un video puede ser “monetizado” si un canal de YouTube tiene, al menos, 1.000 suscriptores y más de 4.000 horas de su contenido fue visto en los últimos 12 meses.
  • Siempre que el canal cumpla con esos requisitos, los usuarios pueden postularse para unirse al Programa de Socios de YouTube y que se puedan incluir avisos publicitarios en sus videos.
  • Los ‘youtubers’ a menudo hacen también dinero de otras formas, por ejemplo, trabajando con marcas, haciendo promociones comerciales y proyectos de crowdfunding (financiación colectiva).

“Bastante extraño”

A pesar de enfrentarse a un reclamo de derechos de autor y a la desmonetización, Paul no perdió la calma.

“Busqué al tipo (que plagió la canción) en Facebook. Le escribí un mensaje”, contó.

“Le pregunté: ‘¿Eres consciente de que has usado una de mis canciones para publicarla como si fuera tuya?'”.

“Unas horas más tarde, recibí una respuesta: ‘¡Hola! No lo sé. Me descargué un par de toques de guitarra de algún lado en YouTube. ¿Me dejarías seguir usándolos?'”.

“Le contesté diciendo: ‘No puedes copiar sin más una pista de YouTube y decir que es tuya. ¿Sabes que recibí un aviso de copyright de YouTube sobre ese tema en el que me decían que estaba infringiendo los derechos de tu canción?”.

“Eso es bastante extraño porque yo mismo la escribí y la grabé“.

Al final, Paul decidió hacer lo mejor que se le ocurrió: dejar que el imitador siguiera usando su canción.

“No es que vaya a hacer una fortuna con ella”, dijo Paul. “Está bien. Probablemente ocurre todo el tiempo”.

YouTube no quiso hacer comentarios sobre esta historia a la BBC.

Esta no es la primera vez que hay problemas con los sistemas de derechos de autor de YouTube.

En 2015, a Mitch Martínez le quitaron la monetización de un video tras un reclamo de derechos por parte de Sony por un video que él mismo había otorgado a la compañía.

Y en 2010, el cantante de pop Justin Biebertuvo un litigio con la plataforma cuando ésta no le permitió subir su nueva canción porque alguien ya la había publicado antes.

¿Por qué sigue ocurriendo?

En el centro de la controversia está el sistema de Content ID de YouTube, el proceso automático que decide si un video está infringiendo los derechos de autor del material que se publica en la plataforma.

Steven Bridges, un mago con más de 179.000 suscriptores en YouTube, le contó a la BBC cómo es posible que ocurran ese tipo de cosas.

Content ID está para garantizar que la gente no usa el contenido sin permiso del creador original”, explicó Steven.

“Los sistemas de YouTube escanean videos de manera automática y detectan si tienen, por ejemplo, una canción pop de fondo”.

“Si es así, el propietario de la canción puede recibir una notificación y elegir si quiere que el video siga en internet o si quiere monetizarlo él mismo”.

“Es un buen sistema, pero tiene sus fallos. Por ejemplo, a veces el contenido puede ser desmonetizado o eliminado por error.”

“Algunas empresas pueden ‘reclamar’ videos si encuentran en ellos material protegido por derechos de autor, independientemente de si el Content ID de YouTube lo detectó o no”, cuenta.

“El creador del contenido tiene que pasar por un proceso de apelación si cree que fue reclamado injustamente”.

“Es un asunto complicado”.